Hoy he sabido que me hago mayor

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A los treinta y poquitos tu único achaque físico suele ser que no puedes pillarte la  cogarza jueves, viernes y sábado porque te resultaría casi imposible arrastrar tu cuerpo-escombro al trabajo.

Hasta que un día te duele el culo, más concretamente el coccis y tardas 2 años en realizarte la prueba que te mandó el especialista al prediagnosticarte, una simple hinchazón.

Y llega el día en el que sientes que te estás haciendo mayor.

– Efectivamente bonica, tienes una hernia de capitán general arriba del culo. Es precoz, pero que sepas que la tienes hace mucho tiempo, que esto no son champiñones que crecen de un día a otro. Por otro lado si, como me dices, te duele el cuello es posible que tengas una hernia cervical porque generalmente cuando uno tiene una hernia seguro que tiene  amigas. Ah, veo por aquí un algo en el ovario izquierdo. No tiene importancia; parece un quiste. – Empieza a rellenar un volante para el ginecólogo y lo desliza sobre la mesa hacia mi– Vete al ginecólogo. Y hazte otra resonancia para ver las cervicales. Para la que ya tienes vete –otro volantito deslizante– a un medico rehabilitador para ponerte el culo duro. No utilices zapatos planos, haz ejercicio y no engordes.

-Pues te ha dejado apañadita en un momentito. Estás hecha una mierda, hija- sentencia mi santa madre, tan reconfortante como siempre.

Y yo que sólo creía que me dolía el culo… Hoy he sabido que me hago mayor.

A la mañana siguiente ya tenía todas las cita concertadas; me había comprado unas nike pegasus 32 con cámara de aire incorporada; y en mi paseo matutino por el river de valencia apretaba el culo en cada zancada como si no hubiera mañana .